La rentabilidad de la compra de vacaciones para satisfacer a la plantilla

Según el cómico británico John Marwood Cleese, conocido por su participación en los Monty Python, es importante darle a los trabajadores tiempo suficiente para jugar si se busca promover la creatividad en el lugar de trabajo. Esta frase suele aparecer en discursos motivacionales de expertos en gestión, quienes instan a los ejecutivos a fomentar la innovación entre sus empleados. Sin embargo, también tiene otra interpretación: si no se permite a los empleados equilibrar su vida laboral y personal, su rendimiento se verá afectado negativamente. Esto se evidencia en estudios que revelan el deseo de abandonar una empresa si el entorno laboral dificulta la conciliación familiar.

Teniendo en cuenta la importancia de este aspecto, Vodafone ha incluido en su nuevo convenio la opción para que sus más de 3.000 empleados puedan adquirir hasta cinco días adicionales de vacaciones. Este permiso puede solicitarse una vez que se hayan agotado los días de descanso regulares (25 días laborables). Esta iniciativa tiene como objetivo permitir a los empleados atender asuntos familiares. Los días adicionales solicitados de esta manera seguirán cotizando a la seguridad social y contarán para calcular la antigüedad en la empresa, aunque no serán remunerados.

Diego Gallart, secretario de comunicación de la Federación de Servicios de UGT y participante en la negociación del convenio de Vodafone, explica: «Solicitamos contar con estos días adicionales porque en el convenio de ONO, operadora que Vodafone adquirió en 2014, había la posibilidad de tomar hasta seis meses sin sueldo para pasar tiempo con la familia. Según hemos podido saber, esta medida no tuvo mucho impacto en ONO. Durante las negociaciones del convenio de Vodafone, nos ofrecieron la opción de comprar hasta cinco días de vacaciones, con una cotización en la seguridad social, a diferencia de los días de ONO, lo cual nos pareció favorable».

Dado que esta medida solo ha estado en vigor por un corto tiempo, aún no ha habido empleados que se hayan acogido a ella. Sin embargo, Gallart asegura que ha sido bien recibida por la plantilla. Según el portavoz de UGT, este tipo de medidas son relativamente comunes entre las empresas de telecomunicaciones. Por ejemplo, Orange tiene un sistema similar en el cual los empleados pueden solicitar hasta diez días adicionales de vacaciones, aunque con una cotización mínima. En el caso de Telefónica, afirma que no ha sido necesario agregar este tipo de coberturas al convenio porque ya ofrecen días de asuntos propios.

Beneficios sociales y motivación laboral

El salario, el horario y los días libres no son las únicas formas de motivar a los empleados. Los beneficios sociales también juegan un papel importante al mejorar la remuneración de los trabajadores mediante conceptos distintos al aumento salarial. Algunos de estos beneficios, además, tienen ventajas fiscales para las empresas, por lo que suelen ser incluidos en el paquete retributivo. Algunos ejemplos de estos beneficios son los cheques de restaurante, transporte o guardería.

Existen otras medidas que estimulan a los empleados, aunque no proporcionan beneficios fiscales a las empresas. Estas incluyen tarjetas regalo que se otorgan como bonificación (normalmente a los comerciales), financiación de cursos de formación y cobertura médica a través de seguros privados, entre otras.

La compra de días de vacaciones también es una práctica común en consultoras y otras empresas de diversos sectores. Por lo general, implica renunciar a una parte del salario a cambio de disfrutar de días adicionales de descanso. No es necesario justificar el motivo de la ausencia, ya sea por asuntos familiares o por razones de formación, como en el caso de cursos que requieren la asistencia regular de los alumnos un día a la semana.

  • «Flexiworking» y otras medidas

Hace poco más de un año, el grupo Santander decidió implementar un amplio paquete de medidas de flexibilidad horaria para sus 187.000 empleados en todo el mundo. Conocido como «flexiworking», este sistema permite a los empleados tener un horario flexible de entrada y salida: de lunes a jueves, deben llegar a la oficina entre las 8:00 y las 10:00 horas y pueden salir entre las 17:00 y las 19:00 horas. Los viernes, se trabaja durante 6,5 horas, a contar desde la llegada al puesto de trabajo. También se fomenta el teletrabajo mediante nuevas herramientas tecnológicas y se ha limitado la duración de las reuniones, que siempre deben celebrarse antes de las 18:00 horas.

Gran cantidad de organizaciones implementan políticas similares con el propósito de flexibilizar el horario laboral. Una de ellas es Iberdrola, cuyo departamento de recursos humanos afirma haber conseguido reducir la tasa de ausentismo en un 20% desde la implementación de la jornada continua en el año 2007.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio